Ritual para la Luna Nueva de Mayo

Ritual para la Luna Nueva de Mayo

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Querida Mujer Medicina: 

¿Qué tan seguido platicas con la luna? ¿Cómo lo haces? ¿Tienes una relación cercana con ella? Esta luna nueva queremos invitarte a un ritual bastante sencillo. No necesitas armar un “maravilloso” altar, basta con una vela como representación de la luz y con recordar que tu cuerpo es el templo y tu esencia el altar, junto con la luna y con todo lo que muestra la noche, aun con aquello que puede ser imperceptible al ojo humano. La invitación es muy sencilla y sin embargo exige lo más íntimo y profundo de ti, desnudar tu alma frente a la luna, crudamente honesta y salvaje si quieres.

Así como la luna nueva es ideal para eliminar las malas hierbas de nuestro jardín, las hojas marchitas y todo aquello que ya no le sirve, esta luna nueva es el momento ideal para soltar y dejar ir todo aquello que está de más en tu vida. ¿Para qué?, para crear espacio para aquello que tu alma anhela. Siempre hay abundancia en nuestra vida, solo que muchas veces estamos enfocados en ver lo que nos falta, en lugar de lo que nos sobra y no necesariamente tiene que ser algo positivo lo que nos sobra.

Tienes dos noches antes y dos después del comienzo de la luna nueva cada que quieras hacer este ritual y aprovechar su energía.

Conversa con la luna

Si no practicas este tipo de  rituales con frecuencia o dejaste de hablar con la luna por un rato, comienza por prender una vela y presentarte, mostrarte. Permite que la luna reconozca tu voz, aunque hables quedito. Permite que tus cuerdas vocales le hagan llegar la vibración de aquello que quieres transmitirle.

En esta cita, iniciarás prometiéndote a ti misma ser honesta sin juzgarte, escucharte y expresarte sin negarte u ocultarte, sin excusarte a ti misma, sino aprender a ser una observadora de ti, una respetuosa y honorable observadora de ti.

Después de esta promesa básica, continúa por compartirte cada vez más desde un lugar interno al que honres y respetes, no necesariamente por ser sabia, sino por atreverte a ser crudamente honesta. Compártele a la luna tus miedos internos, aquellos que hablan más de ti que de nadie más, y si es posible busca siempre hablar en primera persona.

Después de todo aquello que hayas querido compartirle permítete ahora ser tú quien la reciba a ella, aunque no pueda verse en la oscuridad de la noche, con tu energía y tu presencia hazle saber que también estás ahí para ella, para recibir aquello que tiene que decirte. No esperes palabras humanas ni le des historias, déjate sentir y honra ese silencio y/o contemplación.

Para cerrar tu cita con la luna nueva, dale las gracias a todos los guardianes y seres de luz que te acompañaron, al espacio donde te encuentras, a los elementos que coexisten en ti, contigo y a tu alrededor, y a todo aquello que se sienta real, amoroso y sanador en tu cita.

Recuerda apapacharte, ser amorosa contigo durante estos días. Abrazar la sombra y la oscuridad en una misma requiere paciencia y una voluntad omnipresente, para solo observarte y ser aquello que toca tus fibras de mil maneras.

Con amor,

Ofelia Bojórquez, Fundadora, Mujer Medicina

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