Liderazgo: ¿Cuál es la relación con las emociones?

Liderazgo: ¿Cuál es la relación con las emociones?

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Voy a tomar la definición de “liderazgo” que aprendí de Josh Daneshforooz, en su adaptación del trabajo de Marshall Ganz, para hacer este primer acercamiento. Liderazgo lo define como tomar la responsabilidad de involucrar a los demás y alcanzar un propósito en un contexto de incertidumbre.

Desde la perspectiva emocional, tomar responsabilidad de involucrar a los demás tiene que ver con incrementar el nivel de autoconocimiento sobre lo que me pasa con las cosas cotidianas en mi día a día, mis reacciones y acciones, y cómo esto impacta a otros y los lleva a determinadas acciones. Un ejemplo sería: ocurre algo y me enojo, cuando me enojo grito, y cuando grito mi colaborador tiene miedo, dado que tiene miedo se paraliza y en futuras ocasiones evitará no enterarme de situaciones en las que pueda enojarme.

El liderazgo tiene que ver con mi interacción con otros, y dado que somos seres humanos las emociones están presentes ya sea de forma funcional o no. Las emociones son las que nos mueven a la acción y aprender a gestionar desde la parte funcional de las emociones es clave para el éxito, tanto del líder como de sus equipos de trabajo.

Liderar es consecuencia de las cosas que yo hago para que otros me acompañen a conseguir algo que NOS interesa. Añado aquí una parte de la definición revisada en un principio, en un contexto de incertidumbre. Que otros me acompañen, que se interesen en mi causa y sobre todo, si es en un contexto de incertidumbre, requiere de la parte funcional del miedo para adquirir los recursos con los que no cuento, del enojo para tener la energía de resolver los obstáculos, de la tristeza cuando se necesite hacer una pausa para poder seguir adelante.

El tema de las emociones tal vez le puede sonar a muchos altos ejecutivos como algo innecesario, absurdo, o no viable en contextos organizacionales. En una conversación con un alto ejecutivo de una compañía trasnacional me comentaba que él típicamente tiene que tomar decisiones basado en números y en incrementar las ganancias, aun y cuando esto ha implicado en el pasado tener que despedir a un gran número de personas; parte de su explicación fue que no puede darse el lujo de tocarse el corazón porque debe tomar decisiones que favorezcan a la empresa, pero al final del día sí hay un costo de estrés emocional y físico para él, porque es un ser humano y hay emociones en él.

Las preguntas en esta ocasión serían: 

¿Cuántas veces una emoción te llevó a tomar decisiones con un costo para ti, para tu equipo de trabajo o/y la operación?

O bien, ¿cuántas veces has tomado decisiones dejando de lado tu emoción? ¿Cuáles han sido los resultados? Sea cual sea el caso, las emociones están presentes y tienen un impacto en la persona y en lo que genera a su alrededor.

Artículo de invitada especial, Diana Sánchez Grajeda, Coach

Publicado originalmente en dianasanchezgrajeda.wordpress.com

diana@sanchezgrajeda.com

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