Círculos de mujeres: creando energía femenina

Círculos de mujeres: creando energía femenina

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Vivimos en una cultura totalmente desconectada de su naturaleza como Ser, desvinculados de nuestro propósito. Las exigencias del día a día hacen todo lo posible para que esto sea así. Una sociedad ocupada y preocupada no tiene tiempo para preguntarse nada a sí misma.

Cada vez somos más las mujeres que nos damos cuenta de todo esto, sobre todo porque nuestro papel en esta sociedad es bastante cuestionado y desvalorizado. Nace en nosotras una necesidad de entender lo que está pasando.

¿Por qué si tenemos de todo, seguimos siendo tan infelices?

Estas mujeres se han unido en círculos. Han creado su propio espacio para poder conectarse consigo mismas, con su sabiduría; poder ser ellas mismas y ganar confianza y valor propio; compartir con una tribu de mujeres, sin prisas, todas por igual. Sentadas en círculo, con las voces a la misma altura.

En estos círculos, las mujeres cuentan historias, cada una con su experiencia, su edad, su cultura, sus vivencias. Se habla de emociones, sentimientos. Las mujeres se escuchan, se reconocen, se aceptan sin juicios.

Cuando sientes “el llamado” hay cambios en tu vida para encontrarte a ti mismaAcudir a un círculo de mujer es bastante beneficioso, sentir el apoyo de otras como tú que también quisieron despertar; sanar de una manera amorosa y respetuosa;
sanar de tantas heridas nuestras y de nuestras ancestras, para no seguir cargando, ni transmitirlas a las siguientes generaciones, para poder andar más libres.

En cada círculo suele haber una guía, una facilitadora. Ella propone dinámicas, danzas, ritos, lo que vaya surgiendo en el grupo.
Todo esto para ayudar a sanar y liberar emociones, conectarnos con nuestro poder femenino.

Para mí, estar en un círculo de mujeres ha sido un renacer. Soltar y confiar. Sentirme arropada por otras mujeres, como una tribu. No tener miedo a expresar lo que mi alma había callado en lo más profundo. Dejarlo salir. Aprender a valorarme y a entender mis cambios de humor.

Juntas hemos tocado música, hemos meditado, cantado y danzado bajo la Luna Llena. Hemos convivido, hemos llorado, reído y gritado, pero siempre sostenidas, las unas por las otras, como una familia de almas.

Se mueve mucha energía linda en estos círculos.

Las mujeres somos el camino hacia la Luz para este planetaY con la presencia de cada vez más círculos, se va notando nuestro cambio hacia la evolución como ser.

Las mujeres somos las educadoras de la vida.

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Con amor,

Elena HerGon, #MujerMedicina

Puedes leer más de Elena en su blog  conectamujertierra.wordpress.com

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